Me estaba acostumbrando a ser hija única y nació mi hermano. Un ser gordo y de orejas pequeñas que me miró la primera vez como si yo hubiese sido la intrusa, como si la invasión a la vida en paz hubiese estado a mi cargo.
Aprendí a subir al resbalín de esa plaza tenebrosa que vivía cerca de mi casa, y la lluvia la oxidó hasta el exterminio. Me quedé cinco días recostada sobre el pasto cobre.
O no me gustan los cambios, o soy muy lenta para el común proceso humano. No llevo el ritmo. no sigo ni los pasos de la gente ni bailo en son de la música que todos escuchan.
Aprendí en primero básico a leer y escribir en español, cuando llegó una profesora hablando en inglés. Resolví por fin una suma matemática y empezaron los problemas de resta.
Todo es muy rápido para mi, que llevo sangre Cretti. Siempre la última en todo. Yo voy y ya viene la masa de vuelta haciendome burla. ¿Pero si no es Elena Magadalena?
Sí, sí. Esa soy yo.

1 comentario:
con lo poco y nada que se, me llama la atenciion el final le da y me da "sentido" y me situa en un contexto de golpe, esta re piola eso, suerte en lo tuyo y tus cosas
feña(amigo de la pola)
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