Lamento haberme alejado tanto de la luna que me ilumina. De mi destino errante y sin rumbo fijo. Lamento con el corazón y la boca y mis piernas, haberme ido lejos de la sangre cretina que llevo y haberme vuelto un poco humana y casi, casi adulta. Prometo no volver a corromper mi naturaleza nunca, nunca más.
No importa a cuantos ni a cuantas bese. No va a importar. No importa si estudio o no estudio, si trabajo de noche o de día. Ritorno per non andare otra vez lejos de aquí. Abrazo nuevamente a mi vida mitad sana mitad niña, abrazo mi blog y grito con los ojos cerrados y la boca hinchada de aire: ¡ESTOY AQUÍ! Nunca más me voy de ti.
martes, 18 de enero de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario